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That filthy filler

Desvariando sobre ,

Recordando un viejo post y tomando en cuenta lo que ocurre con Haruhi, caemos de nuevo en la maldición de los fillers.  
El relleno
Eso que está ahí como el toque de originalidad de los monos amaestrados, bebidos hasta lo mortalmente posible y con las manos atadas a la espalda que son los guionistas y animadores de esas series, que más que ser de un par  de temporadas ocupan un puesto permanente en TV como una franquicia mediática.

Retomemos el concepto antes de seguir. ¿Qué es el relleno?

Por políticas, un anime no puede ser idéntico al manga o cualquier otro material en el que se base, pues no tiene sentido comprar algo que será igual a otra cosa que ya tienes, pero también por derechos y todo lo que pueda trasladarse de un medio a otro.
Al menos así suele ser y eso se ve reflejado en los pequeños cambios al orden de la historia, eventos omitidos y otros extendidos para llenar la trama durante al menos una temporada.

Pero el tipo más temido y odiado por igual, es el que se ha hecho notar tanto en series como Naruto y Bleach. Y es que, cuando esos mangas eternos hacen pausas o su narrativa no avanza demasiado (tendiendo en cuenta que una pelea puede llenar los paneles de varios capítulos del manga, pero en movimiento no tomará mas de unos minutos) y de pronto ya no hay suficiente material para animar, el estudio al no poder, o no querer acabar con la animación y perder su fuente de ingresos, se ve forzado a meter episodios unitarios y en ocasiones sagas enteras completamente originales que pueden ir o no de acuerdo con lo mostrado en el manga y muchas veces sin la completa autorización del creador, quien casi siempre pierde todo control creativo mas allá de lo que no esté dentro de los paneles que dibuja.

Como mencionaba antes, existen historias originales buenas, como la saga de Asgard en Saint Seiya en la que Shingo Araki hizo un trabajo soberbio, tanto en animación como en diseño de personajes y argumento, manteniendo el nivel de la saga del Santuario y quizás elevando la barra que ya no fue alcanzada por la saga de Poseidón y sólo creativamente por la de Hades (aunque esta fuera por muchas otras razones). Si acaso, pecó en la creación de personajes obscenamente poderosos que dejaron completamente desiguales los niveles de los más de cien guerreros que harían su aparición después.
Existen otras historias, como toda la tercera temporada de Rurouni Kenshin que mostraba un ir y venir entre historias dramáticas buenas, unitarios estúpidos y un sin sentido con tintes sobrenaturales que por lo menos las Clamp expresaron mejor en su obra cumbre.

Naruto ha sido la pesadilla de muchos, al mostrar 80 episodios consecutivos de estupidez tras estupidez, cada cual más grande, en la que los monos amaestrados se lucían con la calidad de animación de sus congéneres mientras todos los fans normales tiraban la serie a la basura, donde siempre debió estar, y los otros miles, afectados por el virus narutard, adoraban toda misión de esos ninjas con el protagonista tirando Rasengans como si le hubiera costado un suspiro aprender a usarlo sólo para acabar cocinando ramen con él.

Bleach pronto siguió una historia parecida, de no ser porque todo el manga es un relleno en sí y no queda ni una mísera señal de la genialidad que era en un principio, pero por lo menos la historia de los Bounds tenía varias señales de originalidad y casi congruencia con el resto de la serie, de no ser porque se iba por las ramas una y otra vez durante más de 40 episodios. Y entre otros episodios de estupideces varias, un capitán metido con calzador en la trama haciendo un absurdo corte en una historia que no iba ni a la mitad , (y a como va nunca llegará a ella) y ahora volviéndolo a hacer con la rebelión de las máquinas, digo, de las espadas que, al menos, tiene un bonito diseño de personajes. Poco mas se puede pedir de esta serie que tanto en anime como en manga hace mucho tiempo se ha quedado sin salvación.

La solución para evitar esto sería en la mayoría de los casos leer el manga. Como siempre o casi siempre lo original es mejor, pero muchos fans “a medias” son de la clase que no lee si no es lo extremadamente necesario para poder sobrevivir. ¿Las señales de tráfico? ¡Patrañas! Las preferencias en la cama de la conejita de Agosto.

También existiría la posibilidad de cortar por lo sano al igual que hicieron con D. Gray-man, que finalizó su serie de animación en espera de que a Katsura le brotara la inspiración de nuevo... o esa habría sido una buena solución si no fuera porque la serie ya tuvo varios episodios de relleno desde su primera temporada, seguidos después de una ristra de 26 episodios en la misma categoría. Hay que hacer negocio o mínimo desquitar costes, ¿no? No todos podemos depender del patrocinio del algún restaurante de pizza. 


Otra solución podría ser iniciar la guerra en contra de los monos, pero al menos yo no quiero acabar en una copia barata de aquella película de Dustin Hoffman.
Así que, mientras tanto, que jodan a los monos y a aguantar los rellenos que vengan.

Sí, lo sé, ya es Miercoles, culpen al relleno.


Extinción de seiyuus

Desvariando sobre ,

Justamente en estos días con motivos de una cierta niña (de mis preferidas) que sigue sumando títulos a su currículo y de una serie que estoy viendo en compañía de otra niña (también de mis preferidas) nos topamos con la idea, quizás evidente aunque a primera vista no tanto, de que nos enfrentamos a una sequía de actores de doblaje o seiyuus para los más frikosos.
Aunque quizás esto no sea algo reciente, pues si en algo ha ayudado el auge de la interweb ha sido en aumentar la cantidad de información innecesaria que llena nuestras cabezas con todo aquello que nunca creíste aprender y que nunca necesitarás. Con eso, quizás hace varios años ya había esta sequía de talentos que con sus voces, a veces multiregistro a veces unitono, hacen que las series de animación puedan resultar más interesantes o más repelentes.

Por supuesto están los que como Seki Tomokazu, Maaya Sakamoto y Yui Horie, prácticamente están en toda serie producida casi como si viniera en su contrato la cláusula “si se hace un nuevo anime independientemente de cual sea, Seki Tomokazu tiene que estar ahí”.

También es que, con la cantidad de series que el fan promedio engulle al año y con la obviedad de que dos personajes no pueden tener la misma voz, en títulos con un par de decenas de protagonistas y secundarios más muchos incidentales a lo largo de una gran cantidad de capítulos, uno se esperaría que hubiera realmente una cantidad mayor de voces. Pero ahora a donde sea que miremos están Aya Hirano, Sugita Tomokazu, Marina Inoue, Jun Fukuyama, Mamoru Miyano, Miyu Irino, Miki Shin’ichiro, Nana Mizuki, Romi Paku y otros varios que cada vez resultan más y más familiares y por igual cada vez se ven mencionar más y más.

Ni hablar de la nueva versión de Full Metal Alchemist, que salvo Hiroshi Kamiya ya tiene prácticamente a todo el elenco de Mobile Suit Gundam 00.
No hace mucho se publicaron una serie de estudios sobre la paga tanto de los animadores como de los mangakas y los seiyuus y, tomando en cuenta la crisis financiera actual y el hecho obvio de que en Japón así como en varios países más de Asia y Europa vivir no es precisamente barato, el sueldo de cada una de estas labores era notoriamente bajo. Razón probable por la cual muchas seiyuus recurren a ser Gravure Idols o cantantes, aunque también esto sea propiciado por el exagerado marketing japonés.

Y aun así, con toda esa repetición el doblaje japonés sigue siendo preferido por algunos fans puristas por encima del doblaje latino o español sólo por el hecho de ser “el original”. Por lo menos no es peor que actores sudamericanos sin la más mínima emoción o actores españoles que suenan todos iguales (o peor aún también son todos los mismos lo que hace al doblaje del cine porno todavía más perturbador), o pseudos actores de doblaje que no son más que patéticos intérpretes de fandubs que terminan haciendo el ridículo en podcasts y radio.


Malos escritores o cómo dar al publico lo que quiere

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¿Cuantas veces han terminado viendo una serie que les encantó por su premisa inicial o lo mostrado en sólo un capítulo para terminar viendo algo completamente diferente?

La serie se traicionó a si misma o bien fue cosa de una movida de marketing que no siempre acierta.

Puede hablarse de muchas, como bien puede ser Neon Genesis Evangelion que después de empezar como una serie de súper robots terminó convirtiéndose en un rejunte de dilemas filosóficos y metafísicos que dejaron a más de uno preguntándose qué demonios había pasado ahí.
En ese caso bien pudo ser cosa del autor, que tratando de poner sus ideas sobre la mesa, terminó centrándose más en eso al no poder mostrarlas con la premisa original por falta de inspiración o falta de presupuesto o bien por sus problemas personales, que una vez mostrados se apoderaron de él al punto del colapso, pero claro los fans tuvieron la última palabra. Sobre todo cuando mandan miles de cartas a Gainax donde con la mayor sutileza del mundo cierran con la frase “¡voy a matarte hijo de pu**!”.
Con su cabeza descansada finalmente presentó algo más acorde a lo que la gente esperaba y, agregando las cartas en un flash de apenas segundos, terminó convirtiendo a The end of Evangelion en un rejunte de lo anteriormente dicho.
Tal vez hubiera sido mejor dejarlo como estaba... Aunque así no habría ganado tanto reconocimiento. 

Tenemos también la historia del niño de la cola de mono y cabello puntiagudo que cambiaba de color que, tras empezar como una serie de aventura y comedia tirando a lo obsceno, empezó a tirar cada vez más y más de acción y un largo desfile de personajes carismáticos que se unían al enorme reparto y terminaban suplantando a los que una vez fueran los más famosos, olvidando toda comedia y toda aventura y mostrando un sin fin de peleas de más de 20 episodios encumbradas como no, por esos 5 minutos que tuvieron a todo el mundo pegado a sus asientos durante dos semanas (are they still in Namek?).
Y aquí de nuevo fueron los fans los que tuvieron la última palabra. pues fueron ellos los que provocaron que la serie se extendiera con más personajes, más peleas y más niveles de Super Saiyan aun cuando Toriyama quería haber terminado con la serie varios años antes de lo que lo hizo y quedando con las ganas de ser él quien mandara las amenazas de muerte.

E incluso ahora se siguen viendo cosas así, como Ga-Rei: Zero, que tras mostrar una serie de acción con un argumento mucho más inteligente de lo que suele verse hoy en día, termina eliminando a todo su reparto en un solo episodio y mostrando a partir del segundo a otro grupo de personajes con su propia historia en un estilo completamente diferente y sin dar ni la más mínima señal de qué había sido de los demás o por qué estaban ahí.
Aunque al menos esos otros personajes terminaron contando una historia más que decente.

Puede decirse lo mismo de la brutal Higurashi No Naku Koro Ni, que aunque mantuvo una historia inteligente y bien planeada al alejarse de los factores sobrenaturales y posteriormente volver a ellos, mostró una nueva cara a la moneda que ya no iba sobre el siempre tan aceptado terror japonés, sino más bien sobre un drama sobrenatural con apenas algunas imágenes perturbadoras y aunque su sucesora, Umineko No Naku Koro Ni presenta un thriller de suspense con imágenes igualmente perturbadoras, también termina traicionándose al avanzar, aunque el WTF? que provoca en la audiencia sea indeleble.

La última que puedo recordar sería Senjou No Valkiria Gallian Chronicles, serie basada en un videojuego mezcla de RPG y estrategia de combate  que nos muestra una historia sobre la guerra que paradójicamente no tiene guerra. Vendrán muchos retards a contarme lo mono que es el cerdo alado que apenas sale 5 minutos en toda la serie, pero la trama no tiene nada que ver con su premisa inicial y eso ha hecho que se gane muchos detractores, aunque eso sí, hay otros tantos que ya sólo la siguen por Marina Inoue.

Como esas hay muchas, quizás sea que tratan de apelar a otro tipo de publico, o así es en la mayoría de los casos. Pero una historia que termina contando algo que no debía inicialmente, sólo muestra la poca capacidad argumental que tienen o la maleabilidad que adquieren con la presión, ya sea de los fans o de los monos amaestrados que se sientan en la silla del director y creen que saben lo que gustará a la gente. Lo realmente triste de eso, es que por mucho que se traicionen a sí mismas, es precisamente por eso por lo que vieron el éxito y siguen siendo recordadas hasta hoy, con o sin amenazas de muerte.


¿La genialidad está en los bailes ridículos?

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Hay grandes que se hacen grandes por las razones más variadas.
Hay quienes hacen obras de arte de los productos más inusuales e impensables.
Hay quienes hacen lo que para algunos son obras de arte por las razones más extrañas.
Razones desde las más justificadas a las más incomprensibles.

Decir que Picasso con sus retratos abstractos, su periodo azul o sus pinturas en platos hechas al por mayor y vendidas por una miseria era un genio y su tonelada de obras hoy en día se han convertido en las pinturas más costosas de la historia, puede ser incomprensible para algunos pero para otros es sólo la muestra de su genialidad.
Los Beatles con sus odas al polvo de ángel y sus andanzas en situaciones extrañas incluso antes de Yoko o Michael Jackson con sus extraños pasos de ballet, reacomodados en el pop y sus múltiples operaciones, accidentes y enfermedades o Elvis Presley con su paso del Rey a una ostra dejada atrás en el tiempo, son todos unos de los músicos más grandes.
También está Stanley Kubrick, magnánimo director de cine de arte que hizo entre otras la soberbia odisea espacial, que es tanto una de las mejores obras de ciencia ficción como una de las más soporíferas películas existentes, con todo y sus doce vueltas sin cortes a la estación espacial.

Quizás es cuestión de estilo.
Trazos finos, acordes exactos, montaje perfecto.
Tal vez es cuestión de la época.
Mundos cambiando, abriéndose a nuevas ideas, abrazando nuevas culturas.
Tal vez la genialidad radica en combinar un poco de todo dando con algo nunca visto y paradójicamente visto en todos lados.
Y por cuestiones de estilo puede ser algo igualmente horrendo...



Rumor aquí, rumor allá

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¿Supiste que Michael Jackson es un pederasta?
¿Sabías que Troy McClure duerme con los peces?
¿Escuchaste que la segunda temporada de Haruhi se estrena en Octubre del 2007?
¿Te enteraste que Full Metal Alchemist ahora va a ser más apegada al manga?
¿Que la segunda temporada de Haruhi se estrena en Abril del 2008?
¿Que Miles Cyrus se tomó más fotos chungas?
¿Que la segunda temporada de Haruhi se estrena en Mayo del 2008?
¿Que el Jonas Brother sólo se casa para mojar con su novia?
¿Que la segunda temporada de Haruhi se estrena en Octubre del 2008?
¿En Noviembre del 2008?
¿En Diciembre?
¿Que ahora seguirá el orden cronológico de las novelas?
¿Que esta es la súper oficial lista de capítulos?
¿Que es esta otra?

Es increíble el ruido que se puede provocar con unos pocos comentarios de estos. Y es que después de algunos años, el notorio incremento en las fuentes de noticias sobre el anime y el manga y el auge de aquellos que se creen reporteros del anime, ha degenerado en lo mismo que se ve en televisión en los matutinos mexicanos, los programas del corazón españoles y cualquiera que sea su homónimo de cualquier otro país. Amarillismo. Fuentes de rumores. Dimes y diretes sobre cualquier cosa. Un sin fin de información que muchos aseguran es de lo más oficial. Y de estos hay muchos, desde Artefact de Sankaku Complex, que aunque no suele dar noticias falsas, cuando las da, que por lo general sólo es una fuente de imágenes NSFW, sí se le suele ver haciendo comentarios sarcásticos y demás hacia todo tipo de idol, seiyuu, mangaka y compañía existente.

También está uno de mis favoritos, Eriol de MCanime, que durante casi tres años se la pasó esperanzando a la panda de frikis con retraso cerebral de esa web las súper novedades de que prácticamente todo próximo mes del año, y el siguiente y el siguiente, era el mes elegido para el estreno de la segunda temporada de Haruhi. Apenas se dejaba ver una nueva imagen oficial en la NewType, en Animage o en cualquier otra revista donde Kadokawa metiera mano y Eriol estaba presto a anunciar la primicia mundial. 
Otras veces se le vio dando la noticia después de que en ANN se informara del retraso del siguiente tomo de las novelas o la licencia en Norteamérica de estas. Ni hablar del show que hizo cuando anunció, con fecha y hora, el estreno el día de Tanabata con lo que apenas resultó ser la primera de muchas maniobras de publicidad viral.

Pero oye, al menos era divertido verle manipular la información y a veces inventársela para extender su e-polla con aquellos que le agradecían la primicia, o tal vez ilusionando a aquellos ilusos que todavía le creían tres años después.

¿Y qué pasó entonces?
Haruhi se estrenó desperdigada entre los episodios repetidos de la primera temporada casi sin que el fan promedio se diera por enterado...



Censura o cómo prohibir lo que haces en secreto

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Otra de esas novedades de la semana pasada pero que como la vez anterior se ha seguido viendo hasta hoy, ha sido la controversia sobre los eroges y simdates.
Para los que no lo saben, un grupo de activistas feministas de origen británico se opuso terminantemente a la publicación de un videojuego japonés titulado Rapelay (rape + replay), que entre otras cosas vendría siendo un simulador de violaciones.
 
Las varias quejas provocaron que últimamente se cancelara el estreno de dicho juego y que en Japón se reformaran ciertas leyes, causando principalmente la prohibición en los eroges, novelas visuales, simuladores de citas y otros juegos por el estilo de cualquier escenario que pudiera ser moralmente incorrecto.

Hasta ahí ya se veía mal la cosa, si no es que una vez mostrada la lista de temas prohibidos llega a ser aparente que para el gobierno japonés y quizás para el británico la única forma audiovisual permisible del sexo sea la posición del misionero.
Desde las simulaciones de violación hasta el bondage, desde el incesto hasta el adulterio y hasta los tríos serán prohibidos en las novelas visuales en los próximos meses, salvándose por ahora los doujin games. Lo siguiente que se supo fue que varios círculos de creativos del género, empezando por minori, autores del excelente ef – a fairy tale of the two y terminando (por ahora) con Key Visual Arts, cerraron todas sus webs al público en el exterior de Japón. Claro, siempre se puede entrar por medio de un Proxy, pero para fines sencillos, el lado del arte literario moderno más exquisito como más perverso del país del sol naciente ha vuelto atrás unos 200 años en su historia.

Esto no fue por una prohibición en sí, sino más bien por un pobre intento de llamar la atención, o como minori lo explica en su página inicial (para los que pueden entrar al menos), cerraron sus puertas al exterior para no ofenderlos más esperando que posteriormente vuelvan a voltear la mirada a su arte una vez más. Inocencia pura, por no decir tonterías, pues no sólo minori nunca prestó demasiada atención a los extranjeros para empezar, sino que el público del país que sea no presta demasiada atención a casos así...



Cómo un fan obtuso cancela una película

Desvariando sobre ,

La semana pasada empezó con la noticia de que se había cancelado el remake norteamericano de Akira.
Las razones pudieron ser muchas, desde un guión que estaba estancado, la falta de un director competente o incluso la crisis financiera, todas buenas y lógicas razones que cancelan películas todos los días. Otros más pesimistas veían el muy moderado éxito que tuvo la no tan apreciada Dragon Ball Evolution como la razón de más peso.
La primera reacción que vi en la wired fue en la web de Ociotakus, blog de todo lo que se haga en el ocio como bien dice el título.
El que escribía la nota daba gracias a Dios, los ángeles y los santos porque Hollywood no iba a masacrar esa obra tan importante.
Después de eso se vieron otras voces parecidas en el amarillismo de Sankaku Complex, el profesionalismo de Ramen para dos, los stalkers de 4chan y en ese semillero de frikis especialitos que se ha vuelto mcanime.
Leyendo eso no puedo evitar preguntarme con toda la seriedad de la que puedo disponer. ¿De qué co** van?

Hay que ser sinceros, adaptaciones que poco sentido le dan a esa palabra del tipo de Dragon Ball Evolution son un descalabro bastante grande y todos los fans se disponían a masacrar la película desde que se filtró la primera de muchas fotos robadas del set de rodaje. Todos aquellos que crecieron viendo las aventuras de Goku y compañía repudiaron cada imagen y hacían todo tipo de comentarios en la web con mensajes de odio hacia todo el staff, cast y compañías productoras de la cinta. Otros muchos mejor esperamos a ver el producto final no queriendo juzgar algo por lo poco que podía y no podía verse en unas cuantas fotos. El resultado realmente no fue el que todos hubieran querido, pues aunque la película hubiese tenido otro nombre y los personajes fueran llamados de otra forma, igual seguiría siendo una película de verano bastante normalucha, lo cual se ha dejado ver en las reseñas de profesionales ajenos a este medio y en las ganancias en taquilla.